Antes de negociar una deuda hay que saber de qué está hecha. Complete estos campos y el escrito se arma solo: puede copiarlo, imprimirlo o descargarlo.
Imprímalo, fírmelo y radíquelo. Guarde siempre la constancia de radicación o el correo enviado: esa prueba es la que hace valer el término de respuesta.
El derecho de petición también aplica frente a particulares. El artículo 23 de la Constitución Política y la Ley 1755 de 2015 permiten dirigirlo a organizaciones privadas —bancos, cooperativas, agencias de cobro— cuando se solicita información relacionada con la relación que usted tiene con ellas.
Hay un término. Por regla general la respuesta debe darse dentro de los quince (15) días hábiles siguientes a la radicación. Si le responden con evasivas o guardan silencio, esa conducta abre la puerta a otras acciones.
Y hay una razón práctica. Sin el estado de cuenta discriminado usted no sabe cuánto de lo que le cobran es capital y cuánto son intereses y honorarios. Ese documento es el que le permite negociar con argumentos y no con la cifra que le dicten por teléfono.
Este generador arma un escrito general con la información que usted introduce. Un caso con proceso judicial en curso, con obligación cedida o con reporte negativo en discusión puede requerir un escrito distinto.
El silencio también tiene consecuencias. Revisemos qué sigue en su caso.
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