Antes de negociar, hay que saber cuánto de lo que le cobran es capital, cuánto son intereses y cuánto honorarios. Esta herramienta separa las tres cosas y compara la tasa aplicada con el límite legal.
Sin intereses ni recargos. Si no lo sabe con certeza, ese dato debe pedirlo por escrito.
La tasa de usura la certifica la Superintendencia Financiera y cambia cada mes. Consúltela en superfinanciera.gov.co y escríbala aquí para que la comparación sea válida.
Escriba al menos el capital y el total que le exigen.
Pida el estado de cuenta discriminado. Usted tiene derecho a que le digan por escrito cuánto es capital, cuánto intereses y cuánto honorarios. Sin ese desglose, cualquier acuerdo se firma a ciegas. Puede pedirlo con el generador de derecho de petición.
Sobre la tasa. El límite de usura equivale a una vez y media el interés bancario corriente que certifica la Superintendencia Financiera, y se actualiza periódicamente. Comparar la tasa que le aplican con el límite vigente al momento en que se causaron los intereses es lo que permite saber si hubo un cobro excesivo.
Y sobre negociar. Si usted tiene capacidad de pago, lo razonable es negociar sobre el saldo total buscando un descuento, no entregar un abono de la mitad sin condiciones claras por escrito. Un abono sin acuerdo firmado no detiene nada.
Esta herramienta ordena la información que usted mismo introduce; no verifica las cifras del acreedor ni sustituye el estudio del contrato y del pagaré.
Traiga el estado de cuenta y revisamos qué se puede discutir y qué conviene negociar.
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